Vivo rodeada de Marías

He aquí mi polo opuesto; se le da genial improvisar, es fría, rencorosa, astuta, vengativa, contestona, demasiado trabajadora y perspicaz. Nunca se deja arrastrar por nada ni por nadie, es de las tías más listas que conozco, sabe de todo. Las dos somos unas perfeccionistas, obsesas del orden y el aseo, no hay día en que no la oiga decir "¿puedo abrir la puerta? es para ventilar..." (jajaja). Es una rubita de voz aguda y sonrisa diabólica, maniática de las puntas abiertas que se sienta detrás de mí en clase y se lamenta por mi pelo seco, al cual no dudaría en meter una importante tajada. Me soporta siete horas diarias cinco días a la semana, bueno mentira, porque juntando todos los días que ha faltado ella a clase y que he faltado yo, salen unas vacaciones de verano completas (jajaja), pero no cambio por nada el abracito que me da cuando llevamos unos días sin vernos. Estoy segura de que puedo contar con ella para todo, cuando ve que me desvío siempre me frena e intenta ponerme los pies en la tierra, sabe muy bien lo débil que soy. Algún día queremos encontrar la respuesta a si es ella demasiado retorcida o soy yo demasiado blandita. Dentro de unos años, en vez de desear ir con ella a cualquier FW, seré la invitada especial a su desfile. Me encanta su tono sarcástico y su manera de alargar las vocales al pronunciar palabras como un “claaaaaaro”, o sino su típico "muajajaja". A veces va de putita y parece ser que tiene complejo de ciertas personas, sabe bien a quienes me refiero, y otras veces puede resultar la más insoportable y borde del mundo, pero eso no quita que yo, Elisa Serrano, reconozca que… adoro a esta mujer!!!!
Es sin duda una de las peores fotos que tendremos juntas en toda nuestra vida, pero por el momento la única, y yo garantizo que en realidad somos mucho más guapas, tened fe (de esa que a nosotras nos falta tanto).